La Tierra: un viaje al universo de soluciones

Comparto contigo lo que me ha enseñado la Descodificación Biológica, la Programación Neuro-Lingüística y la Hipnosis Ericksoniana, esas «cosas que funcionan» y lo que he aprendido de mis pacientes en ese proceso de cambio y de sanación al que llamamos terapia, y así darte claves para que puedas abrir tus puertas hacia tu realización.

 

Te propongo explorar un país constituido por tres estados: el del pensamiento, el del cerebro y el del cuerpo. Como individuos, funcionamos simultáneamente en esos tres niveles – y otros muchos. Solo podemos comprender simplificando, imaginando un modelo que simule los procesos y alcanzar así cierto grado de comprensión. Pero también es importante que nos acordemos de no encerrarnos en ese modelo.

 

Utilizar nuestro cerebro para pilotar nuestra vida pasa por la comprensión y la utilización de esos tres niveles, el pensamiento-emoción, el cerebro y el cuerpo. La manera en la que yo concibo el proceso terapéutico consiste en identificar los programas inconscientes que «bloquean», para liberarlos y realinear nuestros programas inconscientes con nuestros programas conscientes.

 

Cuando estamos viviendo situaciones dolorosas, podemos acusar a los demás, a la casualidad o a la fatalidad. O también podemos decidir que solo hay una única persona que vive nuestra vida: ¡nosotros! Quizá también podamos aceptar que somos responsables (no forzosamente por nuestros actos, sino por la historia con la que cargamos) de lo que vivimos. Es entonces cuando tenemos todos los poderes para cambiar las cosas. Es como si la realidad de lo que vivimos fuera un «reflejo» de aquello con lo que «cargamos en el plano inconsciente». Mientras que lo que deseamos, lo que queremos vivir, correspondería a nuestros programas conscientes. Por eso, muchas veces, no llegamos a realizar las cosas que realmente deseamos.

 

El inconsciente es un concepto admitido por todos, y que cada cual se representa de manera diferente. Para algunos, es una especie de caja negra inquietante; para otros, es una parte fascinante de nosotros.

 

En lo que a mí respecta, el saber que podía confiar en mi inconsciente en vez de desconfiar de él me cambió la vida. Este presupuesto de que nuestro inconsciente es nuestro aliado se lo debemos a Milton Erickson. Es como si, antes, estuvierais nadando contra corriente, y después nadarais a favor de la corriente. Las cosas se vuelven fluidas y se organizan de modo natural. ¡Así, vuestra mente consciente se convierte en un timón!

 

Querer cambiar, resolver un problema, liberarse de un bloqueo es la primera etapa. Es el «despertar»… STOP, ¡YA NO QUIERO VIVIR ESTO MÁS! Pero eso no basta. Es necesaria la segunda etapa: DECIDO SANAR, LIBERARME DE ESTE PROBLEMA. Y cuando decidimos es cuando el alma actúa y todo nuestro ser se pone en movimiento hacia lo desconocido prometedor…

Pero ¿qué es decidir? Yo lo resumiría de la manera siguiente: «NO SÉ CÓMO LO VOY A HACER, NI CUÁNTO TIEMPO ME VA A LLEVAR, PERO NO ME DETENDRÉ MIENTRAS NO HAYA ALCANZADO MI OBJETIVO.»

 

Esto puede ser simple y potente. ¡Emprendamos este viaje!

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